Durante 19 años fungió como primera bailarina de la compañía japonesa Dairakudakan, la más importante del Teatro Butoh en Japón. Más adelante llevó la técnica a Berlín, Alemania, con lo cual se convirtió en una de las pioneras al trasladar dicha expresión escénica a Europa.
El butoh combina danza, teatro, improvisación e influencias de las artes escénicas tradicionales japonesas, además de la danza moderna y el expresionismo alemán.
En Caminante, la artista emprende, a través del movimiento, una caminata sobre el sol, la luna, el día, la noche y el amanecer. El público la acompaña desde su nacimiento, infancia, pérdidas, triunfos, luchas y vejez, antes de presenciar su renacimiento.
Makiko Tominaga ha participado en festivales de danza en Japón, Francia, Estados Unidos Australia, Canadá, Alemania y Dinamarca. Su solo de danza butoh, Caminante